- Un nuevo electrolizador portátil para procesos industriales permitirá que las acerías y cementeras prueben la energía limpia del hidrógeno verde sin necesidad de infraestructuras fijas.
- Once compañías desarrollan este sistema móvil para generar hidrógeno verde en procesos industriales de forma sencilla y transportable.
- La primera hidrolinera vasca llegará en 2026, mientras que el hidrógeno verde sigue buscando su sitio en Euskadi
La industria pesada se enfrenta a un muro logístico: la falta de conductos para recibir gases limpios, como el hidrógeno verde. Sin tuberías que conecten las plantas de generación con las fábricas, realizar pruebas reales de combustión sin emisiones resulta casi imposible para muchas empresas del sector.
Esta situación está a punto de cambiar gracias a una propuesta técnica que busca mover la fábrica de hidrógeno sostenible allá donde se necesite. Se trata de una estructura compacta que funciona de forma autónoma, permitiendo que sectores como el vidrio o la siderurgia ensayen su transición energética sin obras permanentes.
Hidrógeno verde en procesos industriales y movilidad
El grupo de trabajo bajo el nombre de H2SKID ha comenzado el montaje de una unidad de 1,25 MW con capacidad de traslado. Este dispositivo busca que el hidrógeno verde en procesos industriales sea una realidad inmediata al integrar sistemas de generación en contenedores. El equipo utiliza métodos químicos conocidos como AEM y PEM para separar las moléculas de agua.

La meta principal es que las fábricas con hornos de alta temperatura dispongan de combustible ecológico para sustituir el gas de origen fósil. Al ser una unidad portátil, las compañías pueden verificar si sus quemadores funcionan correctamente con este nuevo flujo energético. El calendario de trabajo se extiende desde el presente año hasta finales de la década.
Este proyecto de electrolizador portátil resulta fundamental para negocios que manejan calor extremo, como las fundiciones o las plantas papeleras. Al no existir una red de transporte de gas terminada, este sistema elimina el obstáculo de la distancia. Es una herramienta de testeo que garantiza que la producción de acero o cemento pueda ser neutra en carbono en el futuro cercano.
Configuración técnica del sistema modular del electrolizador portátil
El diseño de este aparato se basa en la filosofía «plug & play», lo que significa que llega a la planta y se conecta rápidamente. El corazón del proyecto se divide en dos bloques metálicos de transporte: uno fabrica el gas y el otro se encarga de que tenga la presión adecuada. Esta división permite que el mantenimiento y la logística sean mucho más ágiles.
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Dentro de estos módulos se realizarán mediciones constantes sobre la eficiencia de la mezcla. Y es que este electrolizador portátil no sólo sirve para generar energía, también actúa como un laboratorio de campo para mejorar piezas como los compresores. El hidrógeno verde en procesos industriales requiere componentes que aguanten condiciones muy duras, y este banco de pruebas servirá para perfeccionarlos.
La versatilidad es el punto fuerte de esta máquina vasca, ya que admite diferentes configuraciones internas según la necesidad de la fábrica cliente. Al estar todo automatizado dentro de los contenedores, el personal de la planta sólo tiene que gestionar la salida del flujo hacia sus hornos. Es, básicamente, una gasolinera limpia que se aparca en la puerta de la nave.
Pruebas de fuego del electrolizador portátil en ArcelorMittal Sestao
La verdadera utilidad de este electrolizador portátil se demostrará en un entorno de trabajo real y exigente. Las pruebas se realizarán en la planta de ArcelorMittal Sestao, utilizando el gas generado para calentar cucharas de acero y alimentar el horno túnel. Allí se verá si el hidrógeno verde en procesos industriales mantiene la potencia necesaria para fundir metal.
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El grupo que respalda esta iniciativa está formado por la empresa Sarralle como líder, junto a firmas como ABC Compresores, Sener o Tubos Reunidos, entre otras. Juntas cubren todo el proceso, desde la creación de la máquina hasta el análisis de los materiales finales. El respaldo financiero llega a través de ayudas públicas del Gobierno Vasco y de los fondos de la Unión Europea.
Lograr que el acero se fabrique sin emitir gases contaminantes es el examen final para este electrolizador. Si los resultados en Sestao son positivos, el modelo se podrá trasladar a otros sectores como el químico o el del vidrio. La idea es que ninguna fábrica se quede atrás por no tener una tubería de hidrógeno verde cerca de sus instalaciones.


