• Bilbao reunió a los mayores especialistas en hidrógeno verde para fijar el camino que permita sustituir los combustibles fósiles con tecnología propia. La expansión del hidrógeno renovable en suelo vasco pasa por unir los laboratorios con las líneas de montaje.
  • Conseguir que el hidrógeno renovable sea barato es la meta principal de los estudios actuales en Euskadi.
  • Enagás y su autopista del hidrógeno: las claves de un trazado aún por decidir en Euskadi

El sector energético acaba de vivir una cita determinante en el Bilbao Exhibition Centre. Más de cien expertos se juntaron para analizar cómo Euskadi puede llegar a dominar la creación de fuentes de energía limpias. Más que una charla teórica, se ha tratado de un movimiento estratégico para que la industria local tome ventaja en la carrera por la descarbonización frente a otros mercados extranjeros.

Este encuentro, llamado Basque Hydrogen Research Day, puso de manifiesto que el conocimiento de las universidades ya está listo para saltar a las fábricas. El plan es que cada euro invertido en investigar logre que las empresas funcionen sin emitir gases sucios al aire. Te contamos las claves de esta jornada y por qué los avances de estos centros tecnológicos afectarán pronto a tu factura y al transporte.

Estrategia vasca para el hidrógeno renovable

La jornada sirvió para mostrar la Hoja de Ruta de Combustibles Renovables 2030, un plan que muy pocos lugares en el continente europeo han diseñado con tanto detalle. Joseba García, responsable de la Fundación EIC, explicó los pasos que seguirá el ecosistema vasco para no depender de fuentes externas en los próximos años. Esta guía busca soluciones para que los camiones o barcos pesados funcionen sin ensuciar el entorno.

Corredor del Hidrógeno Verde de Enagás en Euskadi

Desde Europa también llegaron pautas de la mano de Antonio Aguiló, de Clean Hydrogen Partnership. Se analizó el mapa internacional y se compararon los logros locales con casos de éxito como el de Baleares. En concreto, se usó el ejemplo de Green Hysland en Mallorca para ver qué problemas reales surgen al intentar montar una red de gas verde desde cero en un pequeño territorio.

Jaione Ganzarain, del Gobierno Vasco, señaló que esta apuesta no es sólo por el clima. Se trata de una jugada para que las compañías de aquí ganen fuerza y cuota de mercado. Al dominar la construcción de las máquinas necesarias, Euskadi busca que otros países compren su tecnología, asegurando así que el dinero y el empleo se queden en casa con puestos de trabajo de calidad.

Proyectos clave en Euskadi de hidrógeno renovable

El trabajo de laboratorio se mostró en talleres donde los grupos de investigación enseñaron sus cartas. Uno de los nombres que más sonó fue IRAUNKOR. Este estudio, que coordina el centro Tekniker, mira con lupa cómo se desgastan los aparatos que generan gas cuando trabajan sin descanso. El fin es crear normas que ayuden a que estos equipos duren mucho más tiempo sin estropearse.

El plan de Euskadi para llevar el hidrógeno verde en camión a las fábricas

Por otra parte, el grupo Tecnalia dirige SINTETIK, una iniciativa que busca fabricar gasolinas artificiales que no dañen el planeta pero que tengan un precio bajo. Es una de las metas más difíciles porque actualmente producir estas sustancias resulta muy costoso. Si logran abaratar los procesos, el transporte por carretera podrá cambiar por completo sin tener que tirar todos los motores actuales a la basura.

Finalmente, Mondragon Unibertsitatea presentó H2MAT+, un trabajo centrado en la resistencia de los metales. El problema es que este gas suele agrietar las tuberías y los tanques normales, volviéndolos quebradizos. Los investigadores prueban nuevas mezclas de materiales y formas de fabricar piezas que aguanten la presión sin riesgo de fugas, algo fundamental para que la seguridad sea total en el uso diario.

El futuro del hidrógeno renovable en Euskadi

La suma de estos trabajos coloca al País Vasco en un puesto de honor en el mapa europeo. El motivo es que, además de buenas ideas, también cuentan con una red de centros técnicos que trabajan codo con codo con los negocios locales. Esta alianza permite que un hallazgo bajo el microscopio se convierta en una pieza de motor real en un tiempo muy corto.

La primera hidrolinera vasca llegará en 2026, mientras que el hidrógeno verde sigue buscando su sitio en Euskadi

El evento de Basque Hydrogen Research Day dejó claro que el territorio funciona ya como un campo de pruebas gigante. Al juntar a quienes ponen el dinero con quienes tienen el saber, se acelera la llegada de remedios reales a problemas muy difíciles. La meta es dejar de quemar carbón o petróleo usando recursos propios y maquinaria diseñada íntegramente en los polígonos industriales vascos.

Tras el cierre de esta cita, se confirma que la comunidad vasca ha elegido bien sus cartas. Con los datos de los programas Elkartek sobre la mesa, el siguiente paso será ver cómo estos ensayos pasan a ser productos comerciales que dominen el mercado de la energía en todo el mundo.

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