Audi, como marca, no contempla en sus planes, de momento, invertir en la tecnología de propulsión de pila de hidrógeno para sus futuros vehículos. Así lo ha dicho en un encuentro con diferentes medios la responsable de Marketing y Ventas de la compañía, Hildegard Wortmann. A cambio, y en aras de la descarbonización de sus vehículos de combustión, Audi ha aprobado recientemente el uso de combustible renovable HVO (aceite vegetal tratado con hidrógeno).


Según ha explicado:

“Necesitamos tecnologías fuertes, impactantes, que realmente marquen la diferencia en el cambio climático. De lo contrario, no alcanzaremos los objetivos”.

En consecuencia, los objetivos de Audi se centrarán en la electrificación. La marca invertirá 18.000 millones de euros hasta el ejercicio 2026 en las áreas de electromovilidad, hibridación y digitalización. Además, desde ese año, espera que todos los coches que produzcan sean eléctricos.

En este sentido, Audi ampliará su gama de automóviles eléctricos. Para 2025, espera tener más de 20 modelos con este tipo de tecnología. Además, la firma alemana ha confirmado el segundo proyecto piloto de recarga rápida para vehículos, llamado Audi Charging ‘hub’, en Zurich.

Asimismo, tras finalizar la fase de planificación y aprobación, comenzará la construcción de una fábrica que solo producirá modelos eléctricos en Changchun (China). Tendrá una capacidad de más 150.000 unidades anuales.

Precios más altos

Por otro lado, con respecto al aumento de los precios de los competidores, la directiva de Audi ha confirmado el aumento de precios generalizado. Es consecuencia de la situación de escasez de producto y del aumento de demanda.

Además, en relación con la transformación de los concesionarios de la marca hacia un modelo de agencia, Wortmann ha apuntado a la decisión de los clientes. Serán ellos quienes elijan el modelo de distribución. Wortmann ha añadido:

“Después de los dos últimos años, la compra ‘online’ se ha vuelto algo habitual, pero todo dependerá de los mercados, como en China que la demanda ‘online’ ha aumentado”.

Combustible renovable: aceite vegetal tratado con hidrógeno

Por otra parte, y en relación con el hidrógeno, supimos hace un mes que Audi estaba aumentando la sostenibilidad medioambiental de sus motores de combustión: la empresa ha aprobado el uso de combustible renovable HVO (aceite vegetal tratado con hidrógeno) en sus motores diésel de seis cilindros actuales.

HVO fuel.

HVO fuel.

Según explicaba Oliver Hoffmann, Director de Desarrollo de Audi:

“Estamos optimizando nuestra cartera de motores de combustión existentes para una mayor eficiencia y menores emisiones. Una forma de hacerlo es mediante la creación de las bases técnicas necesarias para el uso de combustibles sostenibles como HVO».

Los combustibles renovables, o reFuels, como se les conoce, hacen posible operar los motores de combustión de una manera más respetuosa con el medio ambiente. Son un medio eficaz de desfosilización, tanto a corto plazo como a largo plazo.

HVO para motores diésel

Los modelos Audi con motores diésel V6 de hasta 210 kW (286 CV) inclusive, que saldrán de las fábricas de la compañía a partir de mediados de febrero, podrán repostar con combustible HVO de acuerdo con la norma europea EN 15940.

El HVO es un combustible sostenible que permite reducciones de CO2 de entre el 70 y el 95% en comparación con el diésel fósil. Otra ventaja del HVO es su índice de cetano significativamente más alto. Eso significa una combustión más eficiente y limpia en comparación con el diésel convencional.

Matthias Schober, jefe de desarrollo del sistema de propulsión para V-TFSI, TDI y PHEV en Audi, lo explicaba:

«Como el índice de cetano de HVO es alrededor de un 30% más alto, se mejora la combustibilidad de los motores. Los efectos positivos de esto son particularmente notables cuando se arranca en frío. Probamos los efectos en varios componentes, el rendimiento y las emisiones de escape en una validación específica antes de otorgar la aprobación».

Materiales residuales y de desecho, como el aceite de cocina o los residuos de la agricultura, se utilizan en la fabricación de HVO. Al incorporar hidrógeno (hidrogenación), los aceites se convierten en hidrocarburos alifáticos. Esto modifica las propiedades de los aceites vegetales para hacerlos aptos para su uso en motores diésel. Pueden añadirse al gasóleo convencional, en sustitución de componentes fósiles, o utilizarse sin mezclar como combustible 100% puro.

FUUENTES: Audi y Europa Press.