La Base San Jorge del Ejército de Tierra en Zaragoza dispone de un módulo habitable, transportable, cero emisiones y de sencilla instalación. El módulo, construido por Arpa Equipos Móviles de Campaña, forma parte del proyecto europeo Zeroenergymod y está alimentado con energías renovables e hidrógeno.


El equipo construido por la compañía de la que hemos hablado ya al referirnos al proyecto SHie. Cuenta con un sistema de almacenamiento híbrido que combina el uso de baterías con una solución estacional basada en la tecnología de hidrógeno. Este proyecto, 100% aragonés, será el primer edificio Passivhaus construido en el continente antártico, abastecido en su totalidad por energías limpias gracias a la producción y almacenamiento de hidrógeno.

De momento, está en Zaragoza, en pruebas, hasta su envío definitivo, en 2023, a la base española Gabriel de Castilla en la Antártida.

Instalación de Arpa

Zeroenergymod es el nombre de este proyecto demostrativo de innovación que intenta conseguir módulos móviles habitables con una demanda energética casi nula. Y, además, que esa energía sea renovable. La iniciativa está coordinada por la Fundación del Hidrógeno de Aragón y cuenta con fondos europeos del programa Life+.

Además de Arpa, el proyecto cuenta con el Centro Universitario de la Defensa y la empresa B-Haus.

Representantes de todas entidades participaron en la presentación de la instalación, que tiene casi 60 metros cuadrados. Según explicó al Heraldo de Aragón Clara Arpa, directora general de Arpa EMC, se puede utilizar como oficina o como módulo habitacional.

La construcción modular que se ha desarrollado será capaz de disminuir en un 90% la demanda de energía de las actuales bases militares, pudiendo así hacer posible su abastecimiento a través de energías renovables.

Proyecto Zeroenergymode

El proyecto Zeroenergymod se puso en marcha a finales de 2020. Durante el primer año, se centró en crear una evaluación de referencia sobre materiales y técnicas de construcción para desarrollar el módulo. El mismo debía cumplir ciertos requisitos técnicos y de movilidad.

En el segundo año se construyó el prototipo en la sede de Arpa en La Muela (Zaragoza). Posteriormente, se desmontó, trasladó y se volvió a montar en la Base San Jorge.

La segunda parte de la iniciativa, según la consejería de Industria del Gobierno de Aragón, se centrará en la demostración y monitorización del prototipo construido.

La idea inicial era que estuviese en Zaragoza primero y luego en una base militar en Riga (Letonia). Sin embargo, la invasión rusa de Ucrania ha hecho cambiar estos planes.

En consecuencia, se ampliará el tiempo de demostración en España antes del traslado definitivo a la Antártida. Allí se validará la idoneidad del prototipo en uno de los entornos más extremos conocidos.

Según ha señalado Clara Arpa:

“La situación geopolítica ha dado más valor a un proyecto que vale la pena. Ha demostrado la importancia de que seamos más independientes desde el punto de vista energético”.

Además, la directora insistió en la importancia de no depender en logística del combustible de países como Rusia.

La iniciativa Zeroenergymod cuenta con un presupuesto de más de un millón de euros, financiados al 55% por el paquete europeo Life+.

FUENTE: Heraldo de Aragón.