Le Mans se prepara para incorporar una nueva categoría: la de los coches de hidrógeno. Desde 2019 se está preparando el Mission H24 para ello. El presidente de la asociación organizadora de Le Mans y el de Green GT tienen como objetivo que sea una realidad en 2025. Por ello, trabajan en el Mission H24, que ya participará en la carrera de resistencia, como coche invitado, en 2024.


Pierre Fillon, presidente del ACO, como Cristophe Ricard, presidente de Green GT, están empeñados en llevar el hidrógeno a Le Mans. Y buena prueba de ello es que han situado un stand bien visible con el trabajo realizado y las expectativas de futuro.

El Mission H24 ha ido haciendo demostraciones en Le Mans, pero este año está compitiendo en Le Mans Cup. Ser trata de una categoría de apoyo en la que el coche de hidrógeno va probando fuerzas y consiguiendo experiencia. Su participación inicial fue en la prueba de la Le Mans Cup en Imola. Ahora, acaba de disputar su segunda carrera, este pasado fin de semana, en Le Mans.

El hidrógeno y el proyecto

El principio del Mission H24 es un sistema similar al que ya conocemos y que es relativamente simple: para operar los motores eléctricos del automóvil, no se carga electricidad en baterías pesadas integradas en el vehículo: se produce esta electricidad a bordo gracias a un generador de hidrógeno eléctrico alimentado exclusivamente por tanques que contienen hidrógeno.

Inyectada en una membrana, la molécula encuentra allí átomos de oxígeno del aire ambiente. Instantáneamente, la molécula de hidrógeno y el átomo de oxígeno se unen en una reacción que tiene un doble efecto: una liberación de calor y una producción de electricidad que se envía a los motores del automóvil.

Es la intensidad de la reacción, controlada por el piloto mediante el acelerador, lo que permite generar más o menos electricidad y permitir que los motores produzcan más o menos potencia

El Automobile Club de l’Ouest (ACO) ha dado a las 24 Horas de Le Mans un papel pionero en el desarrollo de tecnologías de movilidad durante casi un siglo. Ahora, ven en la solución de hidrógeno eléctrico uno de los futuros del automovilismo. Y de ahí su asociación con GreenGT, un especialista en movilidad de hidrógeno eléctrico de alta potencia. Entre ambos, quieren un nuevo capítulo en la competición que se extienda más allá de ella.

MissionH24 es un proyecto que cuenta con importantes socios tecnológicos. Todos ellos son líderes en sus sectores. Entre todos investigan y dan forma a la propulsión eléctrica de hidrógeno y también preparan el futuro del automovilismo.

Hidrógeno en Le Mans

Mission H24

En cuanto al Mission H24, por lo que se refiere a la conducción: es un vehículo que se parece más a los monoplazas eléctricos de la Fórmula E que a los coches tradicionales. Norman Nato, piloto de desarrollo y rendimiento de MissionH24, lo explica así:

“Lo que diferencia principalmente al LMPH2G de los prototipos de propulsión convencional es el trabajo técnico al que nos dedicamos constantemente a bordo para gestionar la “producción” de electricidad por parte del generador de hidrógeno eléctrico y lo que hacemos con ella: uso inmediato en motores o almacenamiento. Efectivamente, podemos reservar la electricidad generada por el propulsor eléctrico-hidrógeno o los recuperadores, en “buffers”, pequeñas baterías del tamaño de una batería de moto, que almacenan temporalmente la electricidad producida en exceso pero no consumida, para ponerla a disposición de la demanda. Programamos esto en cada vuelta dependiendo del tráfico, las condiciones de la pista, nuestro cronograma, la condición mecánica del automóvil; a veces, debe preservar sus neumáticos, sus frenos, intentar posponer la visita al pit para repostar. En fin, siempre hay mucho trabajo de análisis pero también diálogo con los ingenieros en el pit”.

Evolución del Mission H24

El coche aún no ha conseguido dar cronos como los de los demás coches de competición. Hay que recordar que es un coche con más peso.

Sin embargo, después de varios años, el vehículo ya ha dado velocidades máximas de más de 290 km/h.

Con respecto a Le Mans, no pudo completar las doce vueltas, aunque se quedó cerca, por cuestión de autonomía. Y, además, no habría podido optar por la victoria, ya que sus tiempos aún difieren en 12 segundos para alcanzar la cola de los GT; entre 20 y 25 segundos para los LMP3. Pero la tecnología ha evolucionado a tal velocidad que tampoco sorprenderá su rendimiento en cifras para 2024.