• En España apenas circulan 115 vehículos de hidrógeno, pero el impulso de autobuses urbanos y proyectos industriales empieza a transformar este mercado aún incipiente y sin infraestructura suficiente de repostaje.
  • Barcelona y Madrid lideran la implantación del hidrógeno con autobuses urbanos que muestran la viabilidad de esta tecnología.
  • Estos son los coches de hidrógeno disponibles en España y los que están por llegar

Aunque el parque de vehículos de hidrógeno en España sigue siendo casi testimonial, la tendencia ha comenzado a cambiar. Según un informe elaborado por Ideauto para la patronal de los concesionarios, Faconauto, desde 2018 se han matriculado únicamente 115 unidades, con clara ventaja de los autobuses sobre los turismos y un par de camiones que completan el panorama.

El gran salto llegó en 2023, cuando se incorporaron 62 vehículos, la mayoría autobuses urbanos operados por Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) y la Empresa Municipal de Transportes (EMT) de Madrid. Alsa ya había sido pionera en 2022 al poner en servicio un bus propulsado por este combustible en la capital.

Vehículos de hidrógeno: un mercado pequeño, pero con señales de avance

Catalunya concentra la mayor parte de estas matriculaciones: 49 autobuses, de los que casi todos circulan por Barcelona. La Comunidad de Madrid suma 40 unidades, con predominio de turismos en localidades como Venturada o Colmenar del Arroyo. Canarias se sitúa tercera, con 12 vehículos, mientras Baleares cuenta con cinco autobuses en Palma y el País Vasco registra tres, incluido un camión rígido.

Vehículos de hidrógeno en España

Andalucía, Castilla y León, Comunidad Valenciana y Navarra sólo tienen un vehículo cada una. En muchos casos, la falta de hidrogeneras obliga a repostar en estaciones privadas, como ocurre en Málaga con la Empresa Malagueña de Transportes.

El mercado de turismos de hidrógeno sigue limitado. Hyundai comercializa el modelo Nexo y Toyota el Mirai, ambos con hasta 700 kilómetros de autonomía y precios superiores a 70.000 euros. Existen ayudas como el Plan MOVES III, que permite descuentos de hasta 7.000 euros al entregar un coche para achatarrar.

Hyundai, líder del mercado de coches de hidrógeno en 2025

En el transporte público destacan modelos como el Urbino 12 de Solaris, con 350 kilómetros de autonomía, o el H2.CityGold de Caetano, presente ya en varias ciudades españolas. Irízar ha introducido un camión rígido de hidrógeno, y Horse planea fabricar motores de este tipo a partir de 2028 en Valladolid.

Estaciones y vehículos de hidrógeno crecen juntos

Miguel Ángel Fernández, gerente del Centro Nacional del Hidrógeno, ha comentado que la movilidad con hidrógeno en España ha sufrido “el clásico dilema del ‘huevo y la gallina’”: sin puntos de repostaje no había vehículos y, sin vehículos, nadie invertía en estaciones.

Según Fernández, este círculo empieza a romperse gracias al transporte urbano. Barcelona, junto con Iberdrola, ha desplegado la mayor iniciativa del país, mientras Madrid, Palma de Mallorca y otras ciudades siguen la misma senda. Estas experiencias, con hidrogeneras propias y proyectos a escala local, generan un conocimiento técnico y empresarial que favorece las nuevas inversiones.

Hyundai completa con éxito las pruebas de su autobús de hidrógeno en NEOM

El avance de los autobuses demuestra que la tecnología es viable y permite imaginar un crecimiento más rápido cuando lleguen los grandes proyectos de producción de hidrógeno renovable, los llamados “valles del hidrógeno”. Además, la normativa europea prevé que para 2030 exista una red básica de hidrogeneras cada 200 kilómetros, lo que reducirá costes y mejorará la accesibilidad.

Fernández subraya que, con esta evolución, el debate deja de ser técnico o político para convertirse en un reto industrial y de mercado. El hidrógeno se perfila como una alternativa de lo más realista, primero en flotas urbanas, después en transporte pesado de larga distancia y finalmente en el uso particular, a medida que las estaciones de servicio se extiendan por toda España.

Ecosistema en formación y expectativas a medio plazo

El crecimiento actual de los vehículos de hidrógeno no responde a un boom repentino, sino a una serie de proyectos sólidos que sirven como prueba de concepto. La combinación de estaciones de repostaje, experiencia operativa y colaboración público-privada empieza a tejer un ecosistema capaz de sostener la cadena de suministro.

Madrid pone en marcha su primera hidrogenera para autobuses de la EMT

La tendencia indica que, si los costes siguen bajando y la infraestructura se expande, la movilidad con hidrógeno pasará de ser un experimento a una opción competitiva en el transporte español. Las marcas que ya apuestan por esta tecnología y los operadores que la desarrollan están construyendo el camino hacia un modelo más diversificado y menos dependiente de combustibles fósiles.

El escenario apunta a que España dejará atrás su escaso parque actual y entrará en una fase de crecimiento sostenido, marcada por las inversiones industriales, la normativa europea y una progresiva normalización de la tecnología en la calle.